sábado, 17 de noviembre de 2012

EL PANTEON NACIONAL- EL DESCANSO DE LOS HEROES-






El Panteón Nacional fue antes la iglesia de los Jesuitas. Está ubicado en la calle Las Damas, de la Zona Colonial.Este es el mandato de bienvenida para quienes visitan el Panteón de la Patria, ubicado en la calle Las Damas de la Zona Colonial. Su fachada, de aspecto sobrio y majestuoso, logra trasladar a cualquiera hacia la época de la colonización de la isla. Pero una vez dentro, y ubicados frente a una de las tumbas que se encuentran allí, los visitantes sentirán que han llegado verdaderamente al lugar en el cual yacen los restos de personas ilustres de la historia dominicana, ya sean grandes educadores o forjadores de la libertad y la soberanía nacional.

Este templo, considerado el más austero de todos los edificados en la Ciudad Colonial, fue, antes de que el Poder Ejecutivo en el año 1956 lo declarara como panteón, la iglesia de los Jesuitas. En la actualidad, cientos de personas visitan cada día este cementerio, que está abierto desde las 8:00 de la mañana hasta las 6:00 de la tarde. Allí, en la puerta central, un guardia de honor con la Bandera Nacional no se mueve más que para hacer la marcha fúnebre, apenas pestaña, pero aguarda como estatua y cuida de quienes duermen el sueño eterno.

Aunque hay ciertos cuestionamientos de una que otra persona sepultada en este panteón, por aspectos relacionados con hechos de su vida, la realidad es que en su mayoría se trata de gente que de una u otra forma aportó a los valores del pueblo dominicano, en diversos aspectos.

El Panteón de la Patria guarda al menos 43 restos de hombres y mujeres que dejaron huellas, sobre todo en la Primera (1844-1861) y Segunda República (1865-1916). “Los últimos restos que se trasladaron aquí fueron los de Francisco Gregorio Billini, en los años 90”, señala José del Monte, director del Panteón, de quien explica que ha sido el único presidente que por presión de los corruptos renunció a tal cargo. Es el Poder Ejecutivo, mediante decreto, que decide quién descansará eternamente en el Panteón, según explica Del Monte.