viernes, 18 de enero de 2013

EL GOBIERNO DE ANTONIO GUZMAN (1978-1982)

 Con el voto mayoritario del pueblo dominicano, Guzmán tuvo el respaldo y la legitimidad suficiente para, luego de tomar posesión el 16 de agosto de 1978, iniciar cambios en el ordenamiento burocrático-militar, tomar medidas contra la corrupción que había caracterizado al gobierno anterior, y avanzar a un ordenamiento del Estado Dominicano, que aún permanece, eliminando todo residuo de asonadas militares, de interrupción del orden democrático con elecciones cada 4 años.









Antes de cumplir 60 días en el poder, promulgó la Ley de amnistía, poniendo en libertad a centenares de presos políticos que Balaguer había mantenido como mecanismo de represión, permitiendo el regreso de decenas de exiliados políticos del régimen anterior.

















El gobierno de Guzmán se caracterizo básicamente por el mantenimiento de la democratización política y el incentivo a la producción agrícola y agropecuaria. Por el aumento creciente de la nomina del gobierno y el limitado gasto social del gobierno en salud y educación. Y por la ampliación de los gastos corrientes, que permitió conceder empleos a miembros del PRD.















Estos factores en vez de favorecer al desarrollo del país, lo que provocaron fue una crisis económica, el déficit presupuestal, hubo descontento con los miembros del PRD y paralización del proyecto de obras publicas, por falta de fondo. Lo que tuvo como consecuencia: emisión de dinero sin respaldo, aumento de la deuda externa, el alza de los precios en los combustibles, energía eléctrica y la restricción de las importaciones.







El 31 de agosto de 1979, poco mas de un año después de iniciado su gobierno, un huracán categoría cinco asolo a la República Dominicana, dejando muchos centenares de muertos , miles de heridos y cientos de miles de personas con sus hogares destruidos. Los daños a la economía , particularmente la agricultura y la infraestructura, tal como carreteras, puentes acueductos y las redes eléctrica de telecomunicaciones, fueron del orden de los cientos de millones de dolares. Con vientos de hasta 280 kilómetros por hora, el huracán David causo destrozos sin precedentes.








Para empeorar las cosas, pocos días después del paso de David, la República Dominicana padeció una repetición del diluvio bíblico, cuando la tormenta Federico se estaciono sobre el devastado país y dejo caer la mayor cantidad de lluvia jamas registrada. Todo se inundo . Los ríos se desbordaron . Las distintas regiones estaban incomunicadas una con otra. fue una catástrofe inenarrable.








Los Estados Unidos enviaron 200 soldados y oficiales para asistir a las Fuerzas Armadas en sus labores de rescate y de suministro de comida, medicinas y otros efectos a las comunidades aisladas. Cuba , a solicitud de Peña Gomez y Jorge Blanco , ofreció enviar algunas donaciones y personal medico, pero Guzman rechazo la oferta debido que percibió cierto oportunismo político.














Ese mismo año , otro ciclón , pero financiero, sacudió al  país y al mundo con las alzas sin precedentes de los precios  y escasez del petróleo. Desde meses antes de septiembre , se  estaba gestando a nivel mundial la enorme crisis petrolera de 1979 , ocasionada por la reducción en la producción hidro-carburos que resulto de la revolución ira ni para expulsar al Sha Mohammed Reza Pahlevi de Iran. 










A finales de mayo de 1980, tras anunciar aumentos drásticos en los precios de la gasolina y la electricidad , que el país padeció de apagones eléctricos que duraban días y semanas y la gasolina y el diesel desaparecieron se produjeron violentas huelgas que dejaron  un saldo de varios muertos.
















Sonia Guzman  había alcanzado influencia y poder dentro de su administración de su padre, El despacho de esta era el adyacente al presidencial, en el segundo piso del Palacio Nacional, al fondo del pasillo sureste que sale del vestíbulo de ese gran edificio. Era la oficina que antiguamente uso Rafael Bello Andino, asistente de Joaquin Balaguer . Compartía el área secretarial con la oficina del secretario Administrativo , su esposo José María Hernandez.








El senador Salvador Jorge Blanco, desde el Congreso, comienzo inmediata mente al parecer su empeño por ser Presidente de la República incluía  una devoción mayor a su propio interés que a la necesidad de apoyar al Presidente  que su partido había llevado al Palacio Nacional.

Logro hacer ley su propio proyecto de amnistiar presos políticos que estaban  en las cárceles del país  por su anti-balaguerismo, La ley de Jorge Blanco estaba plagada de inconsistencias , entre ellas  que consideraba  como "presos políticos"  a políticos condenados en los tribunales y cumpliendo sentencias por delitos o crímenes como asaltos a bancos, asesinatos de policías o militares , secuestros y otras faltas cometidas.















Después que Juan Bosch dejara el PRD para formar el PLD, Peña Gomez había ido consolidando su liderazgo político mediante una habilidosa mezcla de retorica populista y solapando entendimiento con los dos o tres  grupos económicos y familiares mas poderos osos del país.






Peña Gomez nunca se entendió con Antonio Guzman . llego a crearle  al gobierno dominicano  serios problemas internacionales , cuando apasionadamente puso al PRD a apoyar  movimientos políticos  como el de los sandinistas en Nicaragua , divergiendo de la política oficial del Presidente.








Guzman básicamente rehusó aceptar su propuesta de que un porcentaje de los sueldos de todos los empleados del gobierno le fuera descontando obligatoria para aportarlo al PRD . Guzman también se negó a aceptar sugerencias de Peña Gomez acerca de como integrar su gabinete, que estuvo formado por conservadores , incluso varios ajenos al PRD.







Sin embargo Antonio Guzman  complació las demandas de su base política , incorporando  a la nomina del Estado a casi diez mil nuevos empleados, o sea la nomina publica aumento en mas de un 8%









Al mismo tiempo destituyo a  su vice-presidente Jacobo Majluta , de la administración  de la Corporación Dominicana de Empresas Estatales ( CORDE)  a quien Jacobo  aprovecho su posición  para fortalecer su grupo dentro del Partido.










Se establecieron unos Centros de Servicios Integrados conocidos como CENSERI, que vendían a los agricultores  mas pobres fertilizantes , insecticidas , semillas, implemento y otros insumos a bajos precios. Estos  funcionaban  en coordinación  con almacenes de acopio para comprar luego sus cosechas. fueron piedra de escándalo según los suplidores tradicionales  generaban una especie de competencia desleal e injerencia estatal , al igual que los intermediarios.











Otra medida Populista de Don Antonio fue la oposición de  revertir las rígidas disposiciones legales impuesta por Balaguer en los 12 años  de cerrar los aserradores y declarando áreas como zonas protegidas o parques nacionales al negarse incurrió la ira de importantes intereses de su propia ciudad , Santiago de los Caballeros, entre los enconados estaban los familiares de Doña Asela Mera , esposa de Salvador Jorge Blanco.








Logro asentamientos  para campesinos sin tierra  en el Este tierras recibidas de la Gulf & Western  y en el Sur  en terrenos del Estado  En el Este  los beneficiados  siguieron sembrando caña de azúcar  en sus parcelas recibidas por el IAD , mudándose a ciudades para ser colonos.
















El gobierno expropio una de las mejores fincas en la carretera hacia San Francisco de Macoris , perteneciente a la familia Aguayo  el despojo causo un escándalo. Pero el Presidente no cedió  y repartió las tierras de la hermosa finca, de la cual estaba dedicada a la ganadería , para luego se sembrara arroz.


















El fiasco de Charco Largo el 24 de julio de 1981,  en un eufórico discurso televisado por todo el país, Guzman anuncio que en un pozo petrolero en una rémora localidad de la provincia Independencia , se detecto  la existencia de petróleo.   se lleno todas las primeras paginas de la prensa , y el pueblo reacciono alborozado pero fue un engaño por parte de allegados del Presidente a quienes se enriquecieron obteniendo ganancias  en la bolsa de Nueva York.
















La nacionalización de la Rosario el 17 de octubre de 1979 , tuvo un gran impacto político  Juan Bosch llamo por teléfono a Guzman minutos después de su locución  y en medio de lo que parecían sollozos de alegría lo felicito euforicamente . asegurándole al Presidente que seria recordado como uno de los importantes actos  , pues ponía en manos del pueblo dominicano  su riqueza cuprífera .















Pero la mina de oro se convirtió en otro dolor de cabeza para el gobernante  llegando el punto que un lingote de oro desapareció, en el aeropuerto Las Américas, sin que pudiera determinarse como ocurrió esa alquimia inversa o magia sin prestidigitador.














Al cabo de tres años de gobierno, Don Antonio Guzman había perdido gran parte de la enorme popularidad que disfruto al llegar al poder . Personal mente , estaba ante el dilema de cumplir su promesa de no aspirar a una reelección o aceptar las presiones de una parte de su partido para re-postularse.














 El gobierno de Antonio Guzman comenzó dar muestras de intolerancia política al reprimir abiertamente las diferentes protestas populares contra el alto costo de la vida  y el alza de los combustibles , lo que llevo al entonces vice-presidente Jacobo Majluta  a pedirle a sus compañeros del PRD  A DARLE "CANDELA" a los conspiradores.

















El PRD y el PRSC fueron  durante los 12 años del Régimen de Joaquin Balaguer , los adversarios políticos mas fuertes . Las luchas entre ambos grupos eran encarnizadas  Por eso   no es de extrañar que durante los primeros meses del recién estrenado gobierno del PRD , aparecieran constantes denuncias de los nuevos opositores.






Según el señor Juan Rafael Peralta Perez , el 7 de septiembre de 1978 se había producido un allanamiento al domicilio del señor Polibio Diaz . la acción represiva se hizo mediante un contingente militar , acompañado de un representante del Ministerio Publico. los hechos fueron negados por del doctor Julio Ibarra Rios , Procurador Fiscal del D.N , pues según el no había ordenado que la residencia del licenciado Diaz fuera allanada.









El Senador Reformista  Jesús Maria Paniagua denuncio que el diputado del PRD  Demóstenes Feliz  estar llenando de zozobra e intranquilidad a  la provincia de Azua mediante amenazas  y acciones fuera de la ley  según la versión  había sido nombrado asesor del Presidente Guzman  para tratar asuntos referentes a Azua.







Gomez Berges volvió a la palestra publica  el 10 de mayo de 1980 en el periódico Listin Diario al acusar a la dirigencia del PRD de agresión en contra del ex Presidente Balaguer , según el Senador , el máximo líder reformista estaba desarrollando una serie de actividades políticas en el interior del país.  Según Víctor Gomez Berges el partido rojo tenia informaciones de que un alto dirigente del PRD había visitado Cotui  tres o cuatro días antes de la visita del Doctor Balaguer . Según decía , los agresores eran miembros de una banda que viajaban a las localidades donde se habían programado los encuentros reformistas para producir desordenes.








El 21 de mayo de 1980 en el periódico Listin Diario  El Dirigente del bloque Senatorial Víctor Gomez Berges  acuso directamente al Secretario General del PRD , Jose Francisco Peña Gomez de provocar incidentes  y sobre todo propiciar el terror psicológico  con fines políticos .










Poco tiempo después , en marzo de 1979 se produjeron nuevos rumores. Se decía que el orden democrático e institucional estaba amenazado . Algunos de los decires planteaban que en eso estaban involucrados sectores de oposición de todas las ideologías políticas, especialmente los conservadores  . se preparaban actos de terror contra personalidades políticas .











La huelga de chóferes de los días 2 y 3 de agosto de 1979 comienza en el mes de junio de 1979, cuando la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) decide aumentar los precios  del petróleo, lo que hizo al gobierno anunciar tímidamente su decisión de aumentar el precio de la  gasolina y de otros derivados del petróleo.











El 28 de julio de 1979 los principales sindicatos de chóferes, muy cercanos al PRD  negociaban con el Estado un conjunto de posposiciones concretas  concernientes al porvenir de su empleo.













Mientras tanto, las reivindicaciones esenciales para los chóferes de aquel momento era ante todo el precio de la gasolina, y las tarifas del transporte. Por otra parte los dirigentes de los sindicatos adoptaban una posición corporativista frente al gobierno de Antonio Guzmán.






 Bajo la influencia de las centrales sindicales de orientación izquierdista  al mismo tiempo estaban más cerca  de la base.  Se formo un Comité de Lucha Popular (Comité de Lucha Choferil) que convoco a una huelga de 48 horas para los días 2 y 3 de agosto.










El gobierno, con el apoyo del PRD se había propuesto debilitar y dividir el movimiento de huelga antes de que se formara  Así como las declaraciones de las empresas del transporte por autobús que entablaron una discusión con las autoridades es decir Unachosin entre otros. Sindicatos gubernamentales.









El Comité de Lucha Choferil, con el apoyo de las capas medias y populares y de gran cantidad de chóferes hizo realidad  esta amenaza de huelga  Así, la capital y las ciudades  más importantes del país quedaron paralizadas, en una situación muy tensa.













Pero los huelguistas y los habitantes de los barrios “calientes” resultaron muy sorprendidos por la actitud de la policía y del ejército, y por la posición del gobierno ante su manifestación de protesta. El  PRD en el poder seguía un comportamiento de la tradición autoritaria dominicana.















El balance de la huelga de Santo Domingo se elevo a ocho muertos, un numero indeterminado de heridos y centenares de detenidos.  Los barrios populares  de las zonas norte y  este fueron peinados por el ejército y la policía, que aterrorizaban  a la población deteniendo en masa a jóvenes  que se encontraban tranquilamente en sus hogares.






El gobierno invoco a un supuesto complot  y acuso al Partido Reformista de haber financiado la huelga El vice-presidente de la entidad, Fernando Álvarez Bogaert  fue detenido y liberado horas después, por falta de pruebas.







El Presidente de la República Don Antonio Guzmán declaro a la prensa: “el gobierno  no admitirá  ningún desorden ni escaramuza  que pueda inquietar  a los ciudadanos, recurriré  siempre  a la Constitución  y a las leyes de la República.  (Listín Diario 2 de Agosto de 1979).












Todos los sectores deploraron  las muertes y curaron  a sus heridos;   los numerosos detenidos (mas de 300), por su parte fueron puestos a disposición de la justicia, acusados de perturbar el orden publico y de portación ilegal de armas.













LA TENTACIÓN REELECCIONISTA Un factor que venía a agravar la lucha entre las fracciones en el PRD era el temor a que el Presidente Guzmán buscara una reelección. Las dudas al respecto tenían su base en el hecho de que aunque el PRD siempre fue partidario de prohibir la reelección el Presidente nunca propició una medida en ese sentido. Pero más grave fue la constitución de un grupo político llamado Movimiento de Amigos del Presidente Guzmán (MAPAG) que se dedicó a hacer proselitismo por el presidente y a colocar grandes letreros laudatorios de su persona, y de ahí se pasó a colocar carteles reeleccionistas en Santiago. Ante la reacción en contra de este movimiento pro reelección la fracción de Guzmán desmintió que fueran ellos quienes se dedicaron a hacer la propaganda en ese sentido. Sin embargo, la acción a favor de la reelección se dio y muestra de ello fue una intervención televisada del síndico de Santiago Víctor Méndez y del gobernador Octavio Portela, en la que expresaron su actitud favorable a la misma e incluso expusieron argumentos para demostrar que el PRD no podía oponerse a la misma, ya que en sus estatutos no se consigna en parte alguna que el partido esté oficialmente opuesto a la reelección. Se puede adelantar una interpretación respecto a esta tendencia pro reeleccionista. No tenemos medios para saber si realmente el Presidente Guzmán acarició la idea de su repostulación, pero lo cierto es que nunca se expresó contrario a la misma, esto puede verse como una actitud de prudencia, a la espera de que pudieran surgir ciertos imponderables que hicieran propicia la continuación en el mando, ante el peligro de una desestabilización democrática. El Presidente puso un especial énfasis en sus relaciones con los altos mandos militares y no compartió estas relaciones con otros miembros de su partido que hubieran estado necesitados de un mayor contacto con este importante poder fáctico de la sociedad dominicana, como es



El  Dr. Peña Gómez, quien tiene una real necesidad de borrar una imagen que ha sido hábilmente presentada, de que es un potencial enemigo de las fuerzas armadas. Si el Presidente hubiera actuado en ese sentido se hubiera podido interpretar que su no rechazo a la reelección demostraba, un interés no personal sino partidario de conservar el poder, pero el marginamiento de Peña Gómez, que encarna la continuidad perredeísta, y quien es ya una figura internacional, hace pensar que no era este precisamente el objetivo presidencial. El Dr. Peña Gómez criticó acremente la promoción de la reelección en un discurso en febrero de 1981 refiriéndose a la misma como la “odiosa reelección presidencial”. En abril también tuvo que referirse de nuevo a la misma afirmando lo siguiente: “activistas favorables a la reelección del presidente Guzmán han estado realizando una labor descarada y desafiante de promoción de la misma, en abierto desacato a las resoluciones del CEN”.




Se refirió a la labor proselitista llevada a cabo durante los actos del 30 de marzo en Santiago donde se distribuyeron carteles reeleccionistas, siendo esto una violación a la resolución de la Comisión Política que prohíbe las campañas electorales prematuras. Aunque se alegue que esto ha sido obra de elementos desconocidos e incontrolables, advirtió que “si esta situación continúa, pediremos la derogación de la resolución que prohíbe la campaña interna y autorizaremos la anticipación de la misma con todas las consecuencias negativas que tal paso pueda tener para el Gobierno y para el partido”. Pese a esas críticas los aprestos reeleccionistas continuaron ya que el movimiento de amigos del Presidente publicó en la prensa un anuncio pagado de dos páginas con el significativo título de “ ¡Por el triunfo!... y la continuidad”, lo que fue interpretado como un relanzamiento de la campaña reeleccionista de Guzmán.








Los rumores seguían encontrando asidero porque siete días después de la publicación de esa publicidad política, esto - es, el 22 de mayo el director de CORDE e incondicional del presidente Guzmán, el señor Mario Fernández Muñoz, declaró que favorecía una reelección presidencial si las circunstancias lo ameritaban. Las dudas sobre las intenciones reeleccionistas sólo se despejaron cuando el Presidente Guzmán desde los balcones de la Casa Nacional del PRD, dio público y formal apoyo al vicepresidente Jacobo Majluta como precandidato a la presidencia de la República por el PRD, en una alianza de las fracciones de Guzmán y Majluta, que denominaron la Unidad de Acero.





Ni siquiera este reconocimiento formal del presidente Guzmán a Majluta logró despejar todas las dudas sobre la repostulación o la continuidad, ya que mientras avanzaba la campaña interna del PRD y la  opinión pública daba indicios de no ser favorable a Majluta, circulaba el rumor de que el grupo Guzmán podía retirarle el apoyo, por no brindarle garantías de triunfo. También se especulaba que las Fuerzas Armadas no admitirían a Jorge Blanco y que Guzmán tendría que repostularse para asegurar que el PRD continuara en el Gobierno. En fin, todos estos bulos, rumores, especulaciones, se fueron despejando después del triunfo en la Convención de Jorge Blanco, y a finales del año 1981, todo parecía indicar que el presidente Guzmán retornaría a Santiago -como afirmara su hija- para continuar dirigiendo a su fracción dentro del PRD.




LA HORA CERO El 21 de noviembre comenzaron las convenciones de base y municipales y durante todo el día el proceso eleccionario se llevó a cabo sin que se produjeran graves conflictos. Tanto las fracciones de Jorge Blanco como la alianza llamada Unidad de Acero de Guzmán-Majluta, se dedicaron a hacer transmisiones radiales en las cuales se proporcionaban supuestos resultados parciales de las convenciones, atribuyéndose cada sector una mayoría de votos.





La situación llegó a tales límites que, para intentar detener esta campaña de desinformación, que era fuente de desasosiego ciudadano, el secretario general mandó a que se clausuraran los dos programas radiales. Sin embargo, ambos precandidatos concedieron ruedas de prensa en las cuales se atribuyeron el triunfo. Majluta se atribuyó el triunfo en las provincias de La Altagracia, San Pedro de Macorís, La Romana, Santiago, Puerto Plata, Espaillat, Barahona, Neyba y. La Vega. Señaló que había perdido en El Seybo, Samaná y Salcedo, y que en la capital se carecía de datos amplios sobre todo de la zona rural del Distrito Nacional. Por su parte, Jorge Blanco dio declaraciones a la prensa después de las dos de la madrugada, señalando haber obtenido más del 73 por ciento de la votación nacional.





No obstante las declaraciones de los precandidatos, el conteo oficial de los votos se inició pasadas las doce de la noche del día 21, y todavía el día 22 no se habían dado los conteos oficiales. Empero, los partidarios del licenciado Majluta comenzaron a inquietarse por los resultados extraoficiales que circulaban y que le daban una ventaja considerable a Jorge Blanco. Ya durante el día 22 se iniciaron las acusaciones de que las votaciones habían sido fraudulentas.





El licenciado Majluta señaló que acataría una derrota limpia, pero agregó: “no vamos a aceptar un fraude electoral utilizando mecanismos oficiales del partido que están en manos de reconocidos fanáticos miembros de la tendencia de Jorge Blanco”. Hacía solamente dos días, el 20 de noviembre, que el mismo Majluta hacía la siguiente denuncia a la prensa respecto a la fracción de Jorge Blanco: los ”jorgeblanquistas” llevarían a cabo numerosas impugnaciones a los resultados de la convención si resultan derrotadas, “para luego aparecer como víctimas de una ilegalidad que el partido jamás ha practicado en su vida institucional”.





 La actitud de los seguidos de Majluta llegó a tal extremo que el secretario general tuvo que dar declaraciones fortísimas, expresando que el jefe del PRD era él ya que en ese momento los otros dirigentes se dejaban llevar por intereses subalternos. Señaló también que no daría los resultados de los cómputos hasta que no tuviera un 50 por ciento de los votos computados. Esta última actitud no fue bien recibida ni por los perredeístas ni por la ciudadanía, ya que la misma prolongaba la situación de tensa expectación que reinaba en el país. Lo más criticable era que Peña Gómez dijo que no daría los resultados, además, porque era necesario negociar con las partes encontradas, lo cual era una manera de buscar resolver en las reuniones de gabinete lo que ya las bases perredeístas habían resuelto en las urnas. En definitiva, lo que propiciaba Peña era un reparto de los puestos entre las fracciones antes de que al darse los resultados de los votos, los ganadores trataran de ser menos generosos con los perdedores. Sin embargo, la noche del día 24, Peña Gómez consideró que era imposible estar más tiempo sin proclamar al ganador, y una salida especial de Tribuna Democrática, a las nueve de la noche, proclamó a Jorge Blanco como el candidato presidencial del PRD. Estas fueron las palabras de Peña Gómez: “Antes de que la convención nacional lo invista de candidato presidencial del PRD -léase, Presidente Constitucional de la República-, yo lo proclamo de cara a las masas populares y al pueblo dominicano, como el elegido de las multitudes”.









LOS CÓMPUTOS DE LA CONVENCIÓN En la noche del 24 de noviembre se dieron a conocer los resultados de la convención. El doctor Salvador Jorge Blanco obtuvo el 56.9 por ciento de los votos, con 49 mil 239 votos a su favor, mientras que Jacobo Majluta sólo había obtenido 32 mil 562, logrando un 37.6 por ciento de los votos emitidos. Franco Badía apenas llegó al 4.4 por ciento, y Fernández Mármol, sólo llegó al 0.1 por ciento de los votos emitidos. Se habían efectuado las votaciones en 6,709 comités con un total de votos emitidos ascendentes a 86,486. De estos Fernández Mármol apenas logró 146 votos y Franco Badía obtuvo 3 mil 849. El secretario Peña Gómez había pronosticado que en el Distrito Nacional Franco Badía podía ser decisivo ya que esta era la plaza fuerte del síndico. Estos  Este cuadro nos permite apreciar cómo Jorge Blanco prácticamente “arrasó” en veintiuna provincias y el Distrito Nacional, ganando la alianza de Guzmán y Majluta en solamente cinco provincias: San Pedro de Macorís, La Romana, Azua, Elías Piña y Bahoruco. En Santiago, presumible plaza fuerte del guzmancismo, Jorge Blanco obtuvo 287 votos más que la “Unidad de Acero”, lo cual vino a demostrar que el fenómeno Jorge Blanco dentro del PRD, fue verdaderamente una oposición de las bases del perredeísmo contra las estructuras del partido que tenían compromisos políticos con la fracción oficial, pero que estaba en cierto modo separada de los simples miembros de los comités. La propaganda de la fracción de Jorge Blanco que lo presentaba como el candidato de las bases, logró su cometido, y la reacción de las mismas en las urnas fue inclinarse ante la que llamaban “La Esperanza del Perredeísmo”.



Después de la elección del candidato presidencial, la selección del vicepresidente no planteaba grandes controversias, ya que existían determinadas reglas de juego establecidas con anterioridad y que comprometían al candidato presidencial a aceptar a un candidato a la vicepresidencia que fuera de otra fracción. Desde un primer momento los precandidatos a esa posición fueron el doctor Rodríguez Soldevila, la licenciada lvelisse Prats de Pérez, Vicente Sánchez Baret y Manuel Fernández Mármol. Soldevila, Sánchez Baret y Fernández Mármol eran miembros del grupo del presidente Guzmán, si bien, Fernández Mármol, había presentado su candidatura, y por ende, se había virtualmente separado de  esa fracción. Prats de Pérez había militado en la fracción de Majluta, pero desde hacía algún tiempo que tomaba sus distancias de la misma, y en los últimos momentos se había inclinado hacia Jorge Blanco, pero siempre desde una discreta posición de “independiente”, ya que ella se proclamaba como formando parte de una tendencia “socialista democrática”, o sea, se planteaba como de un ala o corriente sobre todo ideológica y no personalista. Naturalmente esa posición la hacía más factible de poder jugar un papel protagónico, colocándose por encima de las disputas entre los lí- deres de grupo, y por ende, como un factor aglutinante. Por ello se lanzó a una rápida campaña por la nominación para el puesto de candidata a la vicepresidencia. Sin embargo, su candidatura no le aportaba ningún sector que ya Jorge Blanco no tuviera a su favor, pues éstos se habían inclinado desde hacía un largo tiempo por él, su candidatura, pues, no tenía ninguna “utilidad marginal” para Jorge Blanco.







En cuanto a Soldevila y Sánchez Baret, ambos habían tenido demasiados compromisos en el gobierno de Guzmán y en su fracción y ya eso sólo los hacía poco atractivos, además de su relativo poco arrastre fuera del ámbito partidario. Soldevila había tenido un fuerte y reciente enfrentamiento con los médicos, en el conflicto con la AMD, y en ese sentido no era un candidato popular ni siquiera en su sector profesional, por lo menos, en lo que respecta a los medios de comunicación. Sánchez Baret había dado declaraciones excesivamente fuertes contra Jorge Blanco para ahora aparecer junto a él en la boleta, aunque esto no es un obstáculo insalvable en política, donde esas cosas pueden ser obviadas en función de un cálculo de “costo-beneficios”. Así pues, el candidato con más posibilidades de ser seleccionado era Fernández Mármol, que si bien no era popular, por lo menos tenía ciertas cualidades que lo hacían en esa coyuntura más atractivo para Jorge Blanco. En primer lugar, nunca lo enfrentó de manera abierta y hostil; tenía cierto apoyo en sectores de comerciantes, y por ende, podía lograr un apoyo de ese sector de cierta influencia, a nivel nacional y además, podía aportar cierta ayuda financiera a la campaña. Por otra parte, Fernández Mármol era un buen regateador, y por tanto, inclinado a la negociación y a los acuerdos, y mantenía buenas relaciones con el presidente Guzmán, por lo que podía ser un factor de disminución de los conflictos y la agresividad existente entre Guzmán y Jorge Blanco. Por último, este candidato no podía de ningún modo ser objetado por los poderes fácticos de la sociedad dominicana: las fuerzas armadas y el capital, y tampoco por los norteamericanos. Quizá estas condiciones no fueran las más brillantes para un candidato, pero dadas las circunstancias, era el más apto para Jorge Blanco.



El día 29 de noviembre se inició la XI Convención que iba a ser un simple acto o ceremonia de investidura de la candidatura para Jorge Blanco, ya que las votaciones se habían realizado, y una confirmación del candidato a la vicepresidencia, que hubiera seleccionado el candidato a la presidencia. No obstante, esta ceremonia que debía ser un simple acto “administrativo” y un ritual, también estuvo marcado por la conflictualidad. En el desarrollo del acto seguidores de Franco Badía y Sánchez Baret trataron de crear incidentes, los primeros pedían que Franco fuera seleccionado como senador por el Distrito Nacional, y los de Sánchez Baret exigían que éste fuera el compañero de boleta de Jorge Blanco. Se hicieron acusaciones a Peña Gómez de haberse aliado a la burguesía apoyando a un burgués como Fernández Mármol que, según ellos, era “derechista y reaccionario”. Sin embargo, el evento pudo continuar sin mayores problemas y después de ser proclamado Jorge Blanco, éste propuso como compa- ñero ideal para acompañarlo a Fernández Mármol. Antes de que se llevara a cabo la votación por los delegados para elegir al candidato a la vicepresidencia, Sánchez Baret, hablando en nombre de los otros dos candidatos y en el suyo propio, declinó la postulación, por lo que la convención seleccionó al candidato vicepresidencial por aclamación. Peña Gómez dio un importante discurso donde destacan dos cosas: su anuncio de que declinaría su postulación a la presidencia para el período 1986-1990, y que se postulará como candidato a senador por el Distrito Nacional. Señaló que declinaba en sus aspiraciones en aras de la unidad del partido, y que lo hacía a favor de Jacobo Majluta, lo cual no quería decir que los otros aspirantes a esa nominación tuvieran que declinar a favor de Majluta. También expresó que no quería que esta posición de renuncia a su postulación presidencial para el 1986 se viera como un rechazo o temor a ocupar posiciones públicas, y que aceptara ser nominado para la senaduría por el Distrito Nacional.





Todo su discurso estuvo marcado por un afán de lograr un compromiso entre las diferentes fracciones del partido, y en cierto modo recriminó a Jorge Blanco por no apoyar lo que llamó un compromiso de él, Peña Gómez, con el grupo de Majluta, en los momentos críticos posteriores a la votación de las bases, para llevar a Winston Arnaud como síndico del Distrito Nacional. Con ese llamado, Peña Gómez ponía el problema de los cargos principales no en manos de las bases sino de los dirigentes de fracciones, lo cual sería criticado posteriormente. Informó Peña Gómez que los partidarios de Guzmán lucharían para obtener el mayor número de nominaciones para diputados y senadores, pues esas son las posiciones en los que la fracción del presidente piensan sentar sus reales en el nuevo período. Peña Gómez se refirió a la    crisis económica que aqueja al país y se refirió que el nuevo presidente tendría que afrontar la misma con un pleno apoyo del partido, lo que quiere decir, que todas las fracciones obtengan una parte del “pastel”, para de este modo ser compromisarios de una acción común para enfrentar la crisis. Indicó que pese a todo el PRD ganaría y que haría un gobierno que pondría los cimientos de la democracia social después que Guzmán puso los cimientos de la democracia política. Después de haber podido atravesar todo el proceso eleccionario interno sin que el partido se dividiera, el PRD estaba en condiciones de prepararse para llevar a cabo una campaña con vistas a ganarse a los electores, pero aún los conflictos estaban presentes y podrían estallar dañando la imagen electoral del candidato. Una táctica de sus enemigos o rivales podía ser debilitar al máximo la popularidad del candidato, para de este modo obligarlo a aceptar el mayor número de condiciones, y esto podía ser cierto tanto para los grupos rivales intrapartido, como para los sectores externos de poder.











La lucha entre el Presidente Antonio Guzman y el Máximo Líder del PRD Jose Francisco Peña Gomez , no cumplirse el pronostico de algunos de que en ese gobierno Peña Gomez seria el poder detrás del trono.

En septiembre de 1979 , Peña Gomez se preguntaba : ¿ Que le pasa a Antonio Guzman  que no nos ofrece ya las respuestas paternales de antes , sino que nos habla con reservas , no como el compañero , sino como el jefe , a mi  y a sus mas íntimos amigos, incluyendo  los mas viejos templos del Palacio Nacional.








Mas tarde, Peña Gomez externo públicamente  una queja:  " Nos preocupa una vigilancia persistente  que se hace contra ciertos lideres del PRD , ya que se reporta donde comemos, donde dormimos, con quienes nos juntamos .
Acuso a agentes del Servicio Secreto de haberse aliado con el Reformismo para ocasionar daños a los perredeistas ,  pero fue rechazada por el Jefe de la Policía Nacional Mayor General Jose Paulino Reyes.








Con los Militares , igual que peor  se publico una información del General Manuel Antonio Cuervo Gomez, Comandante de la Segunda Brigada del Ejercito  y que luego seria el secretario de la Fuerzas Armadas en el Gobierno de Jorge Blanco. Acuso a Peña Gomez de haber entregado un maletín con dinero de parte de la Internacional Socialista a un nombrado Fabio Castro para derrocar a Jean Claude Duvalier en Haiti.






Asimismo  el Vice-Almirante Olgo Santana  de la Marina de Guerra . publico una versión de que el Secretario General del PRD estaría preparando una revuelta popular en caso de que el PRD perdiera las elecciones de 1982 , El teniente general Mario Imbert MacGregor  aclaro que las Fuerzas Armadas no habían hecho la acusación , pero que el Jefe de la Marina cumplió con su deber.






En septiembre de 1981 Jose Francisco Peña Gomez  denuncio que el Presidente Antonio Guzmán deporto a un dirigente  del Partido Social-demócrata Sueco  y rehusó permitir el ingreso al país del secretario de la Unión Internacional de Juventudes Socialistas.







. LA REBATIÑA DE FIN DE AÑO El mes de diciembre se caracterizó para el PRD por un incremento entre sus miembros más notables por lograr nominaciones para aspirar a cargos congresionales o municipales, pero especialmente para los primeros. Ya hemos señalado como estuvo sumamente claro para los dirigentes del PRD, ya que no era cuestión de dejar que las bases eligieran a los candidatos a cargos, ya que esto podría traer elementos “disfuncionales” para la organización. Era necesario llegar a acuerdos beneficiosos para las partes en pugna. Sin embargo, el número reducido de posiciones y el alto número de aspirantes hizo que se pasara de la simple negociación a un proceso en el cual los elementos de presión parecían que iban a primar, y entre ellos, el de la fuerza, no estuvo ausente.







Peña Gómez era el gran propugnador de la negociación, pero él creía que la misma se llevaría a cabo de una manera más gentil, y que los perredeístas de las diversas fracciones podrían llegar a un gentleman agreement, sin grandes problemas. Este fue su error, ya que las ambiciones estaban desatadas y no era cuestión de gentilezas sino de poner sobre la mesa de negociaciones todos los recursos de presión para obtener sus propósitos. La situación alcanzó un cariz tal que Peña tuvo que renunciar a sus aspiraciones a senador por el Distrito Nacional a principios de diciembre, y puso la candidatura a disposición del partido para que con ello se satisfacieran ciertos intereses. Pero esto no era, naturalmente, el quid de la cuestión, lo que estaba discutiéndose de manera apasionada era cuál fracción se quedaba con la sindicatura del Distrito Nacional.





En su discurso en la XI Convención, Peña Gómez, había propuesto como candidato a Winston Arnaud en función de que este representante notable de la fracción Majluta, era el hombre indicado por el vicepresidente para ese cargo, a cambio de su actitud de reconocer el triunfo de Jorge Blanco. Para los aspirantes al cargo de la fracción de Jorge Blanco era inaceptable que se les “eliminara” de la carrera por la nominación, en función de un acuerdo que se daba como contrapartida de un acto de reconocimiento al cual estaba política y éticamente obligado el  vicepresidente Majluta, de ahí que no estuvieran dispuestos a acatar la voluntad de Peña en este punto.






La reacción en contra de este acuerdo Peña-Majluta, causó un gran disgusto al secretario general, pero era predecible ya que si se había hecho loa a la participación de las bases, ellos como mayoría, creían que debían apoyarse en ese mecanismo democrático para obtener sus fines. Otra cosa hubiera sido si ellos hubieran sido los perdedores, pero no era esa la cuestión. Los majlutistas presionaban enormemente al secretario general para que hiciera de la defensa del cargo para Arnaud una especie de cuestión de honor e impusiera al partido a su candidato. El primero de diciembre llegaron a declarar: “Estamos dispuestos a todo si es que no se cumple la promesa hecha a nuestra tendencia por el doctor Peña Gómez, como parte de sus gestiones para devolverle la unidad a nuestro partido”. La parte de las gestiones para darle la unidad al partido fue simplemente tratar de impedir que Majluta y sus muchachos se negaran a reconocer la validez de las elecciones, la impugnaran y trajeran una situación de crisis en un período cercano al evento electoral con lo cual la imagen del PRD hubiera quedado mal parada.






Peña trató de pasarle la “papa caliente” de la decisión a Jorge Blanco y Majluta, para que ellos se pusieran de acuerdo, pero eso no era lo que esperaban los majlutistas, y declararon que ese no había sido el acuerdo, ya que siempre es mejor negociar a través de otro que directamente, y en este caso Peña podía obtener más que Majluta, e incluso si no lograba obtener de Jorge Blanco el sí para el acuerdo, esto pondría las relaciones entre ambos en una situación de tensión, ¿por qué, pues, negociar directamente con Jorge Blanco? Peña declaraba que pensaba que Jorge Blanco cumpliría el acuerdo, pero Jorge Blanco no daba ninguna declaración al respecto, primero, porque es difícil creer que estuviera de acuerdo con el mismo, y además, porque de hacerlo podría traer una confrontación entre sus propios partidarios que aspiraban al mismo, quienes se verían defraudados por su líder. De manera que era mejor no decir, ni que si, ni que no, y esperar la marcha de los acontecimientos.






Mientras Ángeles Suárez expresó que se presentaría como precandidato, ya que los estatutos no se lo impedían y señaló que esto no implicaba ningún enfrentamiento con Peña Gómez sino un acto de justicia ya que la mayoría de comités de base que apoyaron a Jorge Blanco, lo apoyaban a él para la candidatura a síndico. Véase el punto de ebullición a que estaban llegando las cosas con este párrafo de un artículo del periodista al servicio de Majiuta, Nelson Sánchez, bajo el título de “Winston a la sindicatura, no hay marcha atrás”, afirmó lo que sigue: “Los jorgeblanquistas que creen superados los peligros de post-convención acusan un pasmoso desconocimiento de la realidad...Los jorgeblanquistas empeñados en desconocer la palabra empeñada atentan contra el partido y ponen a la organización en el umbral de una crisis superada, hay que repetirlo mil veces, por el increíble gesto de valor del compañero Jacobo Majluta”. El increíble gesto de valor de Majluta fue simplemente aceptar que perdió la convención con un veinte por ciento menos de votos que Jorge Blanco. Reconocer que no había obtenido la mayoría, y como minoría tenía que aceptar la decisión de los votantes. Este era el gran ejemplo del demócrata Majiuta. Pero lo que interesa destacar es el “tono” amenazante del escrito, que era un síntoma de la actitud política de esa fracción, que estaba decidida a obtener por negociación lo que no había sido capaz de obtener por el voto. El día 4 de diciembre





Peña pronunció un discurso por Tribuna Democrática donde describió las tareas de realización de la convención y la situación que mantenían las mal llamadas tendencias respecto al proceso de conteo de los votos, y especialmente se refirió a cómo los seguidores de Majluta se negaban a admitir el hecho evidente de que Jorge Blanco ganaba ampliamente las convenciones de base. Se defendió de las acusaciones que le hacían los majlutistas de que les traicionó.





Dijo que Majluta perdió no por una supuesta culpa del secretario general sino por muchas otras razones, entre las cuales el desgaste del poder, y los errores de Guzmán en el manejo de las relaciones partido-gobierno. Llamó a los partidarios de Majiuta a integrarse a la campaña del PRD a favor de Jorge Blanco, ya que la victoria de este fue aplastante con más de 22 mil votos por encima de la Unidad de Acero. También se refirió Peña a los seguidores de Jorge Blanco y explicó que muchos de los que hoy fustigan a Majiuta procedieron de manera parecida cuando la Novena Convención, pidiendo que la misma fuera anulada, actitud que no mantuvo Jorge Blanco, quien inmediatamente reconoció el triunfo de Guzmán. Peña expuso que los cargos de senador por el Distrito Nacional y ciertas diputaciones, logró que les fueran otorgadas a Fulgencio Espinal, Valera Benítez, Ivelisse Prats y Carlos Pérez Ricart, sin que estos fueran de la fracción de Guzmán, pero que él logró esas postulaciones en función de una búsqueda del equilibrio, y que considera que lo que fue válido ayer lo puede ser hoy.






Finalmente se centró en el punto álgido del síndico del Distrito: “en cuanto a la candidatura a síndico del Distrito Nacional, comprendo las razones del doctor Jorge Blanco pero esas razones debió expresármelas antes del pronunciamiento del licenciado Majluta. Soy hombre de una sola palabra y por consiguiente mantengo mi respaldo a la candidatura del compañero Winston Arnaud, a menos que los compañeros Salvador Jorge Blanco y el licenciado Jacobo Majluta decidan otra cosa, o, las bases del partido rechacen la propuesta”. Esas declaraciones venían a confirmar que Peña haría todo lo que estuviera en su poder para que Winston fuera a la sindicatura, y por lo tanto en ese discurso hay que buscar la clave para futuras actuaciones del secretario general que se las ingeniará para llevar de una forma u otra al señor Arnaud a la sindicatura, ya que Peña se auto considera como “hombre de una sola palabra”. Mientras Peña daba ese discurso la Unidad de Acero ya estaba tomando medidas de presión.





El diputado Ambiorix Díaz Estrella, declaró que la Unidad de Acero ordenará a sus seguidores abstenerse de asistir a cualquier acto de homenaje a Jorge Blanco hasta tanto no se llegue a un acuerdo negociado que produzca la unidad del partido. Y efectivamente las negociaciones se llevaron a cabo y aunque los términos de la misma no trascendieron a la prensa, lo cierto era que había probabilidades muy altas de ciertos acuerdos, aunque pudieran surgir algunos lugares del país donde los mismos no llegaran. a materializarse. Quizá alentado por estos pasos, a final de mes, Peña Gómez convocó a una reunión del CEN para tratar de la preselección de candidatos a cargos congresionales. De la misma podía salir la lista de los candidatos perredeístas que pasaron anteriormente por los equipos de negociadores de las tres fracciones. Había pasado la hora de las bases, era el momento del reparto entre los miembros del Estado Mayor.









 EL ÁLBUM DE LA CORRUPCIÓN DEL PLD La política del PLD durante el último semestre del año 1981 no varió sustancialmente de acuerdo a las características que hemos señalado para el primer semestre, más bien podría decirse que se acentuó, disminuyendo, eso sí, el énfasis en lo que he llamado “populismo izquierdizante”, debido a una clara posición respecto a la izquierda marxista y al programa socialista. Básicamente el PLD continuó sus denuncias de las ineficiencias gubernamentales y esta ofensiva alcanzó un punto propagandístico con el pedido de que el secretario técnico de la presidencia, Licdo. Rafael Martínez Aponte, fuera interpelado por el Senado para explicar por qué  se está gastando en ciertas dependencias gubernamentales, y específicamente en la presidencia de la República sumas muy superiores a lo estipulado en el presupuesto.







También fue muy destacada por la prensa una declaración de Bosch que apareció en los periódicos los días 8 y 9 de octubre, donde el político expresaba sus dudas sobre la celebración de elecciones en el país en mayo de 1982. Atribuyó sus dudas al hecho de que el PRD está causando preocupación en ciertos centros de poder por indefinición en sus planes políticos. Así mismo dijo que existe una gran desilusión por la política del PRD y que “entre el 45 y el 50 por ciento de los electores han roto sus carnés electorales” por haber perdido la fe en ese partido. Las masas que votaron por el PRD en el 1978 no lo harán de nuevo por ese partido. Pero el mayor impacto político logrado por el PLD estribaría en su campaña de denuncias de actos de corrupción.






Ya a finales de octubre ese partido anuncia que llevaría a cabo una campaña nacional de denuncia de la corrupción, en la que se daría a conocer las pruebas documentales de hechos de latrocinio y desfalco contra instituciones del Estado cometidos por funcionarios de la administración perredeísta. Bosch hablando por el programa radial del PLD también acusó al gobierno de poner trabas a la Cámara de Cuentas para que lleve a efecto auditorías en diversas dependencias gubernamentales, dijo que el Poder Ejecutivo no ha sido cooperador con ese organismo porque de ese modo se pondría en evidencia el caso de numerosos funcionarios que se han enriquecido de la noche a la mañana.







El 4 de noviembre el PLD puso en circulación el Álbum de la Corrupción y en el mismo se afirma que en los tres años del gobierno perredeísta se han cometido alarmantes actos de corrupción, específicamente en la publicación peledeísta se acusa de haber cometido actos dolosos a diez funcionarios y exfuncionarios del Gobierno, y se exige que el Presidente lleve a los tribunales a los servidores públicos deshonestos como habla prometido. Los principales acusados son el Ing. Pedro Porrello Reynoso, doctor Lorenzo Sánchez Baret, Frank Desueza Fleury, doctor Juan López, Ing. Gustavo Sánchez Díaz, Hipólito Mejía, doctor Rodríguez Soldevilla, Pedro Franco Badía, Jacobo Majluta, Vicente Sánchez Baret, y doctor Aridio García de León. El Álbum de la Corrupción reproduce una declaración del señor presidente de la República, Antonio Guzmán, publicada en el Listín Diario el 25 de octubre de 1981 donde afirmó: “Yo no tengo que ver con nadie, y eso lo he dicho varias veces. El funcionario que utilice los recursos del Estado para su propio beneficio será sometido a la acción de la justicia”.









El Álbum alcanzó una amplia difusión nacional y durante algún tiempo ocupó la atención pública, provocando una agria polémica entre los perredeístas y los miembros del PLD. Esa publicación logró que el PLD ocupara la atención de los medíos de comunicación y estuviera en casi todas las conversaciones, desde ese punto de vista fue un éxito político para el Prof. Juan Bosch y el PLD. Contribuyó, sin ninguna duda, a situar a determinados políticos del PRD como funcionarios con ciertas dudas acerca de sus actuaciones públicas, cuestión que ya estaba en la calle, pero que ningún partido se había atrevido a esgrimir, por lo menos con tal despliegue de medios, pues el PCD, sistemáticamente lleva a cabo una campaña contra la corrupción, avalada en documentos en su generalidad, pero no había empleado tal técnica propagandística basada en la casuística.








Sin embargo, el Álbum tenía más de elemento propagandístico que de aval documental, y ésta era su debilidad, pero pese a ello y a las amenazas de llevar a los tribunales a Bosch y a los dirigentes del PLD encargados de la publicación, la misma no se llevó a efecto, lo cual contribuyó a hacer más efectiva la denuncia peledeísta, ya que fomentó la creencia en que lo que se decía en el mismo tenía base en la realidad. De todas las maneras que se le vea el Álbum cumplió su cometido: propaganda para el PLD y actitud defensiva por parte de los funcionarios acusados, pese a sus declaraciones de llevar el caso a los tribunales. En el seno del PRD el Álbum contribuyó a azuzar la lucha de “tendencias” (fracciones), ya que los partidarios de Guzmán y Majluta consideraban que la publicación era un modo de brindar apoyo político a Salvador Jorge Blanco.







Bosch personalmente negó que fuera verdad que los partidarios de Jorge Blanco le hubieran proporcionado documentos, aunque dijo, si ellos o la gente de Sánchez Baret o Peña Gó- mez, nos proporcionan documentos donde se demuestre que haya actos de corrupción los publicamos igual. Dijo que él no ha cometido ningún delito y que por lo tanto no pueden traducirlo a la justicia. El Procurador General de la República pidió públicamente al profesor Bosch que presentara las pruebas de los actos de corrupción. Bosch le envió una carta donde le señalaba que el presidente Antonio Guzmán lo acusó de ser un injuriador y difamador y que los funcionarios pú- blicos mencionados en la publicación Vanguardia del Pueblo, podían contar con el apoyo del Gobierno. Esto parcializa por adelantado cualquier investigación. Las fuentes que se utilizaron para el Álbum fueron las auditorías de la Cámara de Cuentas y de la Contraloría General de la República.






El procurador contestó a Bosch señalando que a éste no le asiste ninguna razón para pensar que él pueda actuar de manera parcializada en el cumplimiento de sus deberes legales. También dijo que   el presidente Guzmán le había instruido para actuar enérgicamente si se comprobaran actos de corrupción. Bosch respondió a estas palabras del procurador Dr. Bienvenido Mejía y Mejía diciendo que hubiera sido una ingenuidad de su parte creer que el procurador actuaría en contra de lo que había dicho el presidente, el jefe del Gobierno, ya que si actuara de esa manera éste pondría a otro abogado en ese puesto. De todas maneras, dijo Bosch, nosotros indicamos dónde están las fuentes de las pruebas.






 “No fuimos a la Procuraduría General porque tenemos el deber de no hacer nada que pueda confundir o ayudar a confundir al pueblo, y si nosotros hubiéramos ido el miércoles a las oficinas del procurador... muchos hombres y mujeres de la gran masa del pueblo hubieran creído que los culpables de usar indebidamente los dineros públicos iban a ser enjuiciados, y esa creencia habría favorecido políticamente a los sujetos que se han incrustado en la alta dirección del PRD”. Y siguió diciendo el presidente del PLD: “Lo que nos propusimos fue despertar la conciencia del pueblo para que luche contra la corrupción, que es uno de los males que lo agobian.






Los que respondieron a la publicación de ese álbum con insultos, con mentiras, con amenazas de sometimientos y con lenguaje de tiguerones creyendo que van a ensuciarnos con su baba se han acusado a sí mismos, se han presentado ante el pueblo como personas que no tienen las condiciones necesarias para orientarlo en función de líderes políticos”. Y terminaba Bosch su discurso radial pronunciado el 13 de noviembre con estas palabras:”Los líderes no insultan sino que dirigen, no confunden sino que orientan, no calumnian porque su lengua es la de la verdad”. Lo importante para nosotros es destacar que independientemente del valor propagandístico del álbum de la corrupción, el enfoque que rige la política del PLD sobre el tema, tal como lo explica Bosch, no es desde nuestro punto de vista el más adecuado para tratar precisamente de educar al pueblo.






En ningún momento el PLD trató de poner en relación la corrupción con la política burguesa, y señalar que esta no puede verse solamente como un problema ético o meramente político, sino que este es un medio entre otros de llevar a cabo un proceso de acumulación originaria de capitales, de emplear los recursos del Estado para ir configurando una burguesía de origen estatal, tal como lo hizo Balaguer, y tal como -de acuerdo a la denuncia del PLD, y a las múltiples denuncias del PCD- vienen haciendo funcionarios del gobierno de Guzmán. Naturalmente, no se trata con esta explicación de justificar tal práctica, sino buscar su raíz, porque si bien, quizá algunos funcionarios han utilizado los recursos para un consumo ostentoso, otros lo habrán capi- talizado en inversiones.






Mientras haya capitalismo, y Estado capitalista, siempre se producirán actos de corrupción porque este es un mecanismo más del sistema. En un país de capitalismo atrasado, con un personal del Estado sin tradición funcionarial, y con un nivel bajo de institucionalización en los procesos de gobierno, la corrupción puede tomar aspectos truculentos. En un país de alto desarrollo capitalista y elevado nivel de institucionalización, el funcionario estatal se siente más seguro, y por ende, no se ve tan acuciado para tratar de saquear al Estado, ya que su labor corruptiva la lleva a cabo a través de mecanismos más sutiles, como puede ser una información confidencial a ciertos grupos de poder, etc., es decir, el mecanismo de la corrupción se torna más sofisticado. Mientras el Estado capitalista exista la corrupción es un proceso normal en la reproducción de las relaciones sociales capitalistas. A través de una explicación de ese tipo los sectores populares pueden relacionar corrupción-capitalismo, y visualizar que la superación de una cosa está ligada a la otra, entendemos que esto es más positivo para educar al pueblo que sugerir un cambio de personal estatal caracterizado por su moralidad frente a otro corrupto, como solución, a un problema cuya solución real trasciende la moralidad individual para situarse en el plano de las exigencias del desarrollo capitalista y su contexto social.



 ENFRENTAMIENTO BOSCH-PEÑA GÓMEZ Durante el mes de marzo el PLD obtuvo un éxito contra el PRD, cuando un alto dirigente de ese partido ganó la rectoría de la UASD con el apoyo de los grupos estudiantiles y de profesores del PCD, CORECATO, MPD, MUS, entre otros, frente al candidato apoyado por el PRD, PTD, PACOREDO y MST. También en ese mes se dará un enfrentamiento entre ese partido y el PRD con motivos de las huelgas de los camioneros (FENATRADO) y de los médicos (AMD). El PRD acusó al PLD de ser el instigador de las huelgas y de llevar a cabo acciones conspirativas. Juan Bosch rechazó las acusaciones vertidas por Peña Gómez y dijo que las huelgas son normales en el capitalismo y que Peña Gó- mez quiere presentarlas como planes para derrocar al gobierno. Nadie tiene intención de tumbar este gobierno, dijo Bosch, “porque este gobierno se está tumbando solo, desde el día que tomó el poder”.



En otras declaraciones dijo Bosch que tenía una obligación de decirle al pueblo la verdad y que lo cumpliría sin hacerle caso a “ningún bocón que pretenda meterle miedo acusándolo de conspirar contra el gobierno”. A partir de estas declaraciones del expresidente, otros dirigentes de su partido siguieron los ataques contra Peña Gómez. Norge Botello lo acusó de haber servido los intereses de EEUU al propiciar la salida de Bosch del PRD. El Dr. Alburquerque estimó que las acusaciones de Peña Gómez eran producto del “palo en la cabeza” que significó la victoria del PLD en la elección del rector de la UASD. Declaraciones estas que fueron muy mal recibidas por parte de los grupos políticos que apoyaron la candidatura de Bidó Medina a la rectoría, ya que el PLD se atribuía los méritos del triunfo, desconociendo que el apoyo fue dado a la persona del rector y no al PLD. La guerra de acusaciones condujo a que tanto Bosch como Peña Gó- mez se demandaran ante los tribunales, pero posteriormente el Procurador del Distrito desestimó ambas demandas. Para resumir la posición del PLD en la coyuntura analizada diremos que los elementos básicos han sido: 1) Dejar claramente establecido que el PLD no buscará formar un frente con la izquierda. 2) Hacer una campaña de denuncias sobre la problemática del campesinado para ganarse el apoyo político electoral de ese importante sector social. 3) Apoyo manifiesto a todos los movimientos huelguísticos, incluido la huelga de FENATRADO, que fue criticada por la izquierda. 4) Críticas al gobierno por su ineficacia técnico-administrativa y presentar al PLD como teniendo un equipo eficaz de recambio gubernamental. 5) Acentuación de una línea “populista izquierdizante” para presentarse ante las masas como una real alternativa frente al PRD.


Vicente Sanchez Baret, un viejo  dirigente político de la provincia Sanchez Ramirez  quien había estado vinculado al Partido Dominicano de Trujillo y cuyo primer trabajo fue como distribuidor del periódico El Caribe en su comunidad.  a mantener en su entorno a funcionarios como Lorenzo Sanchez Baret , sub-secretario Administrativo de la Presidencia , igual cargo que el de su hija Sonia . la notoria preferencia del Presidente Guzman  con los hermanos Sanchez Baret, causaron recelos y fricciones .


Los Sanchez Baret  eran los mayores aliados  de Guzman  a lo interno del PRD , Vicente Sanchez Baret  al parecer  no era muy apreciado  por Sonia.  se hacían creer que los Sanchez Baret  se fortalecían  políticamente a expensas de Guzman.

Un ejemplo fueron arrestados varios oficiales generales recién retirados , vinculados al ex-presidente Balaguer  y acusados por la prensa  tras su arresto de haber planeado un supuesto golpe de Estado para tumbar a Guzman . Resulto que la denuncia  carecía de mayor fundamento . y Sanchez Baret  entonces Secretario de Interior y Policía  así como Valdez Hilario  Ministro de Defensa fueran sustituidos.

Según los rumores de la Época , que en los interrogatorios en el pabellón , para recluir en la Secretaria de la Fuerzas Armadas  varios generales fueron abofeteados por subalternos.