viernes, 18 de enero de 2013

LOS 10 AÑOS DE JOAQUIN BALAGUER



Tras la toma de posesión, el 16 de agosto de 1986, de su cuarta presidencia por mandato electoral, Balaguer exhibió un estilo diferente que causó estupor general. Como marcando las distancias de sus ominosos doce años, el paradigma americano de la senectud física y política encabezó un combate contra la corrupción y los abusos de las instituciones públicas.







Ello se tradujo en destituciones y arrestos en las cúpulas militares y policiales, que alcanzaron a dos secretarios de las Fuerzas Armadas, los generales Manuel Cuervo (cesado en octubre de 1986) y Antonio Cosme Imbert Barrera (quien fuera brevemente jefe del Estado a mediados de 1965, despedido en junio de 1988), aunque estas defenestraciones se realizaron sobre un fondo de rumores de complots contra el Gobierno civil. Su predecesor en el cargo, Jorge Blanco, también fue reclamado por la justicia por presunta corrupción.








Mientras unos caían en desgracia, otros emergían del ostracismo. Fue el caso de un viejo adversario de Balaguer, el ex coronel anticonstitucionalista Elías Wessin, un "conspirador impenitente", tal como le acusó el presidente cuando lo mandó a un exilio de siete años en 1971; superando viejos rencores, Balaguer nombró a Wessin secretario de Interior y Policía, y luego secretario de las Fuerzas Armadas en sustitución de Imbert. Ideológicamente, la absorción orgánica de 1985 permitió al muy conservador PRSC extender su base política hacia el centroderecha y crear vínculos con la Internacional Demócrata Cristiana.





En lo económico, Balaguer tampoco delegó en sus subordinados y se encargó personalmente de impulsar el sector de la construcción, una prioridad que la oposición tachó de mero populismo desarrollista y que contribuyó a reducir sensiblemente el desempleo. Contando con el respaldo total de la Administración de Ronald Reagan, Balaguer continuó siendo un celoso protector de los intereses de la oligarquía azucarera nacional y del capital estadounidense.






El dinamismo de los mercados por la recuperación de las exportaciones gracias a la depreciación del peso, la promoción de zonas francas industriales y el desarrollo del turismo multiplicó varias veces el coste de la vida, provocando la contestación en las calles. La ola de disturbios populares entre 1988 y 1989 dejó varios muertos por la actuación brutal de las fuerzas de seguridad. Por lo demás, bajo Balaguer no mejoraron un ápice, más bien se deterioraron, los índices de pobreza, analfabetismo y delincuencia, mientras que los servicios públicos de la sanidad y la electricidad siguieron mostrando déficits propios de los países menos desarrollados, incluso en la capital.






Así las cosas, no parecía que el sempiterno presidente dominicano fuera capaz de ganar las elecciones del 16 de mayo de 1990 a menos que pusiera a pleno rendimiento las maquinarias propagandística del Gobierno y clientelista del partido. De nuevo, una fuerte controversia caracterizó el escrutinio. Un mes transcurrió entre el cierre de las urnas y la proclamación definitiva de la victoria de Balaguer con el 35,2% de los votos, apenas 25.000 más que Bosch, su inveterado y ya también octogenario rival, que aseguró haber sido víctima de un "fraude colosal" blandiendo el dato de que en la última encuesta electoral figuraba en cabeza con diez puntos de diferencia. En la Cámara de Diputados, el partido del presidente vio reducida su representación hasta los 41 escaños y fue superado en tres actas por el PLD.






El primer año de la sexta presidencia de Balaguer estuvo marcado por la recesión económica, con una caída en picado de la producción (el PIB se contrajo un 5%) y las exportaciones, y el rebote del paro. La deuda externa se situaba en los 4.300 millones de dólares y seguía creciendo. La inflación del 75% anual, la penuria energética y la reducción de la oferta pública de empleo fueron contestadas con una campaña de huelgas generales y de manifestaciones a las que Balaguer replicó con mano dura, ordenando abatir a los revoltosos (varios muertos en octubre y noviembre de 1990) a tiro limpio y arrestos masivos. La desesperación empujó a miles de dominicanos a convertirse en boat people para alcanzar las costas del próspero Puerto Rico en un viaje en el que muchos perdían la vida, mientras que los que tenían algún ahorro incrementaron la numerosa colonia de emigrantes en Estados Unidos.








Se denomina "anillo palaciego" al grupo de funcionarios cercanos al Presidente Balaguer y quienes comparten con  no solo las tareas propias del gobierno en función de las responsabilidades que tienen, sino que también Ie sirven en otras capacidades. No significa que los miembros del anillo tengan intereses comunes mas allá del mantenimiento de Balaguer en el poder y la solidaridad con quien ha sido su protector. En realidad, varios de los integrantes del anillo tienen diferencias marcadas entre actúan individualmente. Cada uno tiene influencias en áreas específicas de la administración publica, sobre todo a través de las personas que han recomendado para posiciones importantes





. EI poder del "anillo" esta, pues, en su capacidad de influenciar las decisiones presidenciales, de filtrar las informaciones que llegan al mandatario y de impedir que escuche otras voces. Entre los considerados miembros del anillo se cita a Rafael Bello Andino, actual secretario de la Presidencia y quien por décadas ha estado al lado del Presidente. Se Ie reconoce por su discreción, bajo perfil, fino olfato político y su devoción a Balaguer, de quien ha sido secretario particular.  se ha dicho que nunca mas ha vuelto a contar con la plena gracia del Presidente Balaguer desde que en la dependencia del Estado bajo su padrinazgo, la Corporación Dominicana de Electricidad (CD E), se registro el escándalo de la Hydro-Quebec, que entado grandemente al primer mandatario. Para la oportunidad fue  enviado a la secretaría de Industria y Comercio, pero luego regreso al Palacio a la posición que ocupa. Otro cercano al mandatario es su ayudante militar, el general Luis Maria Perez Bello, a quienes en los pasillos palaciegos llaman "el dueño de la puerta", porque, en razón de sus responsabilidades, esta alas puertas del despacho presidencial. Callado, amable, de bajo perfil y dedicado al cuidado del Presidente, el alto militar es de las personas decisivas en la conminatorio de la agenda presidencial y depositario de muchas informaciones.








 Hay funcionarios, incluso secretarios de Estado, que antes de ir a sus despachos llaman  se entrevistan con el general Perez Bello. Viejo amigo del doctor Balaguer, Manuel Guaroa Liranzo, actual cónsul en Miami, es de las personas de mas influencia en la administración reformista. Comparte la discreción con Bello Andino y Perez Bello. Es hombre refinado, sumamente cortes, pero de carácter fuerte y decidido. Ha sido el hombre clave detrás de las reelecciones de Balaguer, involucrándose en todo  que tiene que ver con las campañas electorales. La sobrina del Presidente, Carmen Rosa Hernandez Balaguer, pertenece también al circulo de íntimos. Como secretaria administrativa de la Presidencia maneja el grueso de los asuntos burocráticos. Anibal Paez, ahora diputado, ha permanecido muchos arios al la de de Balaguer, de quien funge como una especie de valet personal. Incluso, de se dice que duerme en la antecámara del doctor Balaguer, atento a cualquier  necesidad del Presidente dada su limitación visual. A Alfredo Mota Ruiz se le concede también influencia en las decisiones presidenciales.












Encabeza el movimiento Lo que Diga Balaguer, titulo que habla por  solo. EI anterior consultor jurídico, Pedro Romero Confesor, tenia gran ascendiente sobre el Presidente cuando estaba en Palacio. Tradicionalmente el consultor jurídico es el responsable de los decretos con los nombramientos y uno de los primeros en enterarse de las desgracias o fortunas de quienes están  van a ingresar a la nomina publica. Su sucesor, el doctor Hector Perez Reyes, es un viejo amigo del Presidente, de cuya confianza goza. Como miembros del anillo también  se ha citado a quienes leen al Presidente Balaguer. Ramon Lorenzo Perella es uno de ellos (también le graba lecturas en cassettes) y, hasta hace poco, Elsa Perez, quien fue despedida. Para evitar manipulaciones, se ha dicho, Balaguer suele tener varios lectores, en su casa y en Palacio, entre ellos Rosa Dominguez y Jose Pefia (Pefiita), este ultimo también taquigrafiar. Tal vez las personas mas influyentes en Balaguer han sido sus hermanas, sobre todo dona Enma. Antes de fallecer, dona Enma, a quien Balaguer quería profundamente, era clave en muchos nombramientos y decisiones. A ella acudían funcionarios en desgracia aspirante a posiciones publicas, deseosos de que dijera algunas palabras en su favor al oído de "Elito", como llamaba a su único hermano.










Las reinas  de  Balaguer  el porque del trato particular, considerado, ameno y cariñoso que el Presidente, soltero por decisión propia, les ha dispensado. En los gobiernos de los 12 años hubo varias. Se recuerda alas señoritas Lama, Natalia (Naty) y Binet, esta ultima ex-administradora de Bienes Nacionales. Mas recientemente, en estos nuevos gobiernos, el ejemplo por excelencia es Gloris Consuelo Torres, mejor conocida como Minu, cuya carrera meteórica en la administración publica dejo a muchos sorprendidos. Acompaño a Balaguer en un viaje de salud a Houston, Texas, estuvo de compras con el por una importante calle de New York y fue el objeto de una que otra poesía. EI presidente estuvo en una de sus fiestas de cumpleaños, donde compartió como un invitado mas. De los afectos del Presidente Joaquin Balaguer se habla muy poco. En publico, por 10 menos.





 No debería ser así. Después de todo, aunque viejo, el mandatario es soltero y como humano, nada Ie es ajeno. Pero desde Lucia, tan pálida y tan bella, para acá, el Ozama ha llevado muchas aguas al Mar Caribe. Balaguer tiene sus debilidades  de ser ciego y verlas. Le encanta una mujer bonita y no tan bonita. Su rostro adusto de ordinario, ante la presencia femenina practica  que Charlie Chaplin pregonaba: que no se puede dejar pasar un día sin sonreír. Varias han sido las meninas. Como aquí no hay corte ni reina, considérenlas favoritas. Todas, de una manera U otra, han sido muy discretas y nunca nadie ha explicado Minu Torres EI poder de Minu  repercutió hasta en la familia directa presidencial. Un grupo de señoras, ligadas a las hermanas Balaguer, le armo un desorden a Minu, frente al apartamento que ocupaba en ese entonces, a primeras horas de una madrugada que termino con todas ellas en la Policía y, posteriormente, en la Justicia. Minu cayo en desgracia y luego caso, Pero fue rescatada del olvido y colocada al frente de un vasto programa de obras con financiamiento externo. Su esposo, ingeniero de profesión, es un importante contratista de San Pedro de Macoris. Otro de los Torres fue sonsacado del PRD, en La Romana, de donde son oriundos, y hoy esta también en el favor presidencial.









 En una época Sandra Castillo, productora de programas infantiles de televisión, estuvo en la gracia presidencial y se le atribuía gran poder. La llamaban "La Coronela" y una denuncia suya, sobre las villas vacacionales en Jarabacoa y un supuesto intento de matarla, provoco un revuelo en el circulo Intimo del poder balaguerista. Sandra caso por nueva vez y se ignora si todavía tiene oficina en el Palacio. Otra favorecida con la atención presidencial, que al igual que otras de las mencionadas retine el atributo de la belleza y la juventud, es Clarissa Jimenez, especie de asistente especial que brega con otra de las debilidades balagueristas. Es responsable de evaluar y recomendar a los aspirantes alas viviendas que construye el gobierno. También estuvo en la gracia balaguerista Lucia Collado, despampanante exreina de belleza, oriunda de Constanza y a qui en, al igual que Clarissa y la señorita Binet, Balaguer puso a bregar con casas. Lucia caso hace ya mas de un año, un sábado por la mañana, en el despacho de Balaguer y fungiendo este de padrino en medio de gentilezas y alegría y hasta con una copa de champan en las manos. Recuérdese, ademas, unos letreros de campaña que adornaron Santo Domingo firmados por "Las reinas de Balaguer". De una forma u otra, las favoritas cesan. Se enamoran, se casan y se retiran calladas,







. Se marcho tranquilamente a casa con todos sus acompañantes y la directora del Teatro Nacional sigue en el puesto. Pocas semanas atras, Chelena, una trigueña particularmente atractiva, dulce y delicada, cumplió años, El Presidente fue a visitarla, a su apartamento de la avenida Pedro Henriquez Ureña. Los vecinos, en su mayo-ria funcionarios políticos reformistas, se sorprendieron por la visita presidencial y, al enterarse del motivo, trataron de felicitar a la subsecretaria tras la partida del mandatario. Pero, ija, ja ja!, decline recibir los cumplimientos sociales. Rosa Elena rompió la norma de su discreción la semana pasada. Su carro ocupaba el paqueo palaciego del secretario de Estado y director de Prensa de la Presidencia, el doctor Rafael Vidal Martinez. Lucia Collado Este, molesto, choco varias veces el carro usurpador con su yipeta. , es la subsecretaria de la Presidencia, Dicen que Chelena monte en cólera y Rosa Elena Villanueva Monegro fue donde Dr. Balaguer y luego aparecio un tanque de Guerra detras del Vehiculo de Vidal Martinez.








El 24 de agosto de 1990, el Gobierno de la República Dominicana ordenó la ocupación militar de la sede central del Sindicato de los Trabajadores de la Corporación Dominicana de Electricidad (SITRACODE) en Santo Domingo y las fuerzas de policía han detenido a numerosos sindicalistas bajo pretexto de ser responsables de varios cortes de electricidad ocurridos recientemente en el país. Además, la dirección de la Corporación advirtió que podría despedir a 4.000 de los 6.000 trabajadores de la empresa si hacían huelga. Estos hechos son consecuencia de las medidas económicas draconianas recomendadas por el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, y de la huelga general de 48 horas convocada por varias organizaciones sindicales los días 13 y 14 de agosto de 1990.


El Gobierno designó a un nuevo administrador en la Corporación Dominicana de Electricidad, el cual, desde que ha llegado a la empresa, ha despedido a todos los dirigentes y delegados del Sindicato SITRACODE, y a más de 2.000 trabajadores afiliados al mismo. En efecto, el administrador pretendía que se anulara el registro del Sindicato y que como el pacto colectivo estaba firmado entre la empresa y el Sindicato, al no existir, según él, este último, el pacto colectivo ya no tenía vigencia. El Gobierno cercó militarmente el local del Sindicato en Santiago los días 24 y 25 de agosto e hizo arrestar a 18 personas, entre las cuales se hallaban los principales dirigentes del SITRACODE.







Paralelamente, el SITRACODE, en una carta de 18 de enero de 1991, reitera los alegatos comunicados anteriormente y añade algunos alegatos suplementarios sobre violaciones de la libertad sindical, de los derechos humanos y de la negociación colectiva, cometidas por el Gobierno: 1) apresamiento y agresión física del secretario general y el secretario de conflictos del SITRACODE el 15 de noviembre de 1990; 2) apresamiento y presentación a la prensa del militante sindical Félix Santana el 7 de noviembre de 1990; 3) persecución y amenaza de muerte al secretario general de la zona sur del país; 4) auspicio por parte de la administración de la Corporación Dominicana de Electricidad de una directiva sindical paralela el 19 de enero de 1991; 5) apresamiento de los militantes sindicales Pascual Díaz, Juan Serra, Pantaleón Silva y Ramón Paulino, el 4 de enero de 1991, en la ciudad de Baní; 6) extensión unilateral del horario de trabajo diario a 10 horas y obligación de trabajar los sábados hasta el mediodía; 7) prohibición de pago de horas extraordinarias, no importando la cantidad; 8) prohibición del pago de dietas a los trabajadores; 9) retención ilegal de los cheques de la mayoría de los trabajadores de la sociedad correspondientes a las quincenas del 31 de agosto al 15 de enero de 1991; 10) suspensión unilateral y arbitraria de todas las conquistas establecidas en el pacto colectivo, como el seguro de enfermedad, los planes de pensiones y jubilación, las prestaciones por fallecimiento, las primas por nacimientos, los subsidios familiares, las primas, las vacaciones pagadas y los regalos de aguinaldo.




El SITRACODE, tras lamentar la actitud retrógrada del nuevo administrador de la sociedad, explica que el 8 de septiembre de 1990, el movimiento sindical y el Gobierno habían llegado a un acuerdo de 20 puntos que preveía que los trabajadores despedidos por la sociedad serían considerados como suspendidos y que en 15 días el conflicto estaría solucionado. Pero lamenta que esto no se haya producido. El SITRACODE añade, para demostrar estas afirmaciones, recortes de prensa que explican el cerco policiaco-militar de su sede, la agresión de que fueran objeto el secretario general Ignacio Soto y el secretario de educación Eliaser Batista Matos, el apresamiento de dirigentes y activistas, los despidos masivos de dirigentes y militantes sindicales, así como una copia de los acuerdos suscritos con el Presidente de la República el día 8 de septiembre de 1990.



Ulteriormente, el Secretario de Estado de Trabajo, en una carta de 14 de noviembre de 1990, explica que la Corporación Dominicana de Electricidad, es la única empresa que genera energía eléctrica en el país, de la que es propietaria completamente el pueblo dominicano y que es una empresa de servicio público, denunció ante la Secretaría de Estado de Trabajo que la dirigencia del Sindicato (SITRACODE) había violado el pacto colectivo firmado con la empresa, secuestrado vehículos de la propiedad del pueblo dominicano, que se negó a aceptar al nuevo administrador general y que amenazó con interrumpir totalmente la producción de energía eléctrica en el país si el Gobierno no destituía de inmediato al nuevo administrador general. Además, indica el Secretario de Estado de Trabajo, que la dirigencia llamó a los usuarios de la empresa a no pagar el consumo de energía eléctrica, cosa que ocasionó pérdidas millonarias a la Corporación Dominicana de Electricidad.






En su carta, el Secretario de Estado ha indicado también que en la semana del 19 al 25 de agosto de 1990, los líderes del SITRACODE provocaron una gran agitación y arrastraron consigo a otros sindicalistas que en su apoyo violaron el artículo 8, párrafo 11 letra d) de la Constitución, que admite el derecho de los trabajadores al paro en las empresas privadas, siempre que se ejerza con arreglo a la ley, pero que declara ilícita toda interrupción que afecte a la administración, a los servicios públicos o a los de utilidad pública. Sin embargo, según esta carta, el 22 de octubre de 1990, el Director General de Trabajo de la República Dominicana envió a cinco inspectores de trabajo para recabar información de los líderes del Sindicato en cuestión. No sólo fueron infructuosos los esfuerzos de los oficiales de trabajo, sino que la respuesta del secretario general de este Sindicato, Sr. Ignacio Soto, fue la siguiente: "No tengo por qué entrevistarme con esos señores".








 En otra carta de 15 de noviembre de 1990, el Secretario de Estado de Trabajo indica que el 26 de octubre de 1990, el secretario general de SITRACODE, Sr. Soto, se presentó a su Secretaría de Estado acompañado de más de 200 personas, causando un desorden mayúsculo y provocando el terror entre las trabajadoras de esa institución. El secretario general del SITRACODE le conminó a que acompañara al grupo en una marcha hacia el Congreso Nacional y frente a su negativa le desafió a que procurara la presencia de la policía para desalojar a los trabajadores.



l

Los períodos gubernamentales que desde el 1986 ha agotado el doctor Balaguer no han sido en nada diferente a los anteriores en términos de lo que ha sido el secular saqueo a que ha sido sometido el patrimonio del pueblo dominicano, excepto que en esta oportunidad los mecanismo del dolo han sido "modernizados", "eficientizados" y "magnificados" hasta alcanzar niveles tan inconcebibles como intolerantes.
La modalidad empleada en esta oportunidad, como en otras, para consumar el despojo público ha sido la construcción de obras públicas escandalosamente sobrevaluadas en sus  marginalidad inenarrables.




La  sobrevaluación ésta que naturalmente para a engrosarlas cada día mejores nutridas arcas de los contratistas favoritos del régimen, los cuales, como resulta lógico pensar, retroalimentan los estamentos ubicados en la cúspide de esta pirámide de corrupción, tanto para pagar y poder recibir viejos y nuevos "favores" ( o contratos), así como para subvenir necesidades de orden político. Todo esto se hace mientras lo pobres de este país malabarizan día a día con la vida para sobrevivir a su cotidianidad de explotación, hambre, miseria .







La mafia del Palacio Nacional han malgastado más de 40,000 mil millones de pesos en obras de dudosa utilidad y pésima calidad, mientras la vida de los dominicanos se degrada de modo tal que a diario centenares de hombres y mujeres de nuestro pueblo se ven compelidos a desafiar las procelosas aguas del Canal de la Mona, emigrando en procura de vida mejor en esa especie de tierra de promisión en que se ha convertido Puerto rico en las mentes de muchos de nuestros nacionales.





Como para muestra basta un botón tal y como popularmente se afirma, vamos pues a consignar sólo algunos ejemplos del vil saqueo de su patrimonio a que ha estado sometido durante estos últimos años el pueblo dominicano.





Venta a precio de "vaca muerta" de los aviones de la Compañía Dominicana de Aviación y su posterior quiebra fraudulenta, para dar paso a dos empresas privadas: APA y AEROTOURS DOMINICANA, ambas hoy propiedad de sicarios y allegados al gobierno de Balaguer.










La construcción de las Presas de Jiguey y Aguacate, cuyos trabajos se iniciaron sin estudios y sin planos y con un presupuesto de 700 millones, obra que concluyó con cubicaciones sobrevaluadas en más de un mil por ciento, ya que el costo final de la misma estuvo alrededor de los 7,000 millones de pesos.






El Acuerdo de Santo Domingo, que supuestamente llevaría el agua a toda la ciudad y hasta la altura de un décimo piso, costó más de 5,000 millones de pesos y todavía en nuestros barrios y sectores marginales de la ciudad se está recogiendo agua contaminada en latitas. Sólo en la compra de tubería los barbarazos de CAASD, se robaron mas de 300 millones de pesos.











El propio Presidente de la República expidió de la Cuenta Especial en dólares un cheque por un valor de 20 millones de dólares (es decir 278 millones de pesos a la tasa de cambio actual) para la ejecución de un contrato con la empresa canadiense Hidro – Québec – Sofati, contrato que no se ejecutó; sin embargo hasta el momento no se tiene constancia alguna de que ese dinero se haya reintegrado a las arcas del Estado Dominicano.






En el faro a Colón Balaguer invirtió una suma superior a los 700 millones de pesos, con el único propósito de construir una tumba al Almirante; tumba que únicamente ha servido para que el gobernante se burle del pueblo alumbrando con dicho faro la noche obscura e interminable de los apagones y del balaguerato.





La Rosario Dominicana, que explota las minas de Pueblo Viejo en la comunidad de Cotuí, ha establecido un récord mundial que debería llenar de vergüenza a todos los dominicanos que tengan sentido del decoro y de la dignidad, pues ha sido la única mina de oro del mundo que ha quebrado estando en plena producción.
A su paso por el Consejo Estatal del Azúcar, el ex – aspirante a la presidencia por el partido reformista, Carlos Morales Troncoso, viejo sirviente de los intereses extranjeros, muchos ingenios fueron cerrados y otros fraudulentamente quebrados, siendo sus tierras de mayor valor agrícola y turísticas repartidas entre personeros del nuevo trujillismo y algunas alimañas palaciegas.





Finalmente, y sin que este breve enunciado de hechos delictuoso y aberrantes contra el patrimonio popular sea en modo alguno limitativo, tenemos el escándalo de la autopista Santo Domingo – San Cristóbal, construida también sin presupuesto y sin estudios previos, habiendo costado la suma de 1,000 millones de pesos teniendo sólo 19 kilómetros, es decir a un costo de 52 millones de pesos por kilómetro, o lo que es lo mismo, 52,000 pesos el metro, todo lo cual la convierte en la autopista más cara que se haya construido en cualquier parte del mundo.




En junio de 1991 el presidente decretó la expulsión inmediata de los inmigrantes indocumentados como colofón a un reguero de denuncias contra el Gobierno por el trato inhumano dispensado a los braceros haitianos. Con respecto a las fortunas del país vecino, Balaguer se mostró hostil a la llegada al poder en Puerto Príncipe del sacerdote izquierdista Jean-Bertrand Aristide; tras su derrocamiento en el golpe de septiembre de 1991, la junta militar del general Raoul Cédras pudo sobrevivir a las sanciones económicas internacionales gracias a la porosidad de la frontera dominicana, de donde obtenía los vitales suministros de petróleo.






Impertérrito, Balaguer sorteó todas las dificultades y creó confusión con amenazas de dimitir y anuncios de no presentarse a las elecciones de 1994, pero para el patriarca de comer frugal y vestir anticuado sólo parecía existir un vicio, cual era el poder.








Como otro anciano presidente contemporáneo, el autócrata de Côte d’Ivoire Félix Houphouët-Boigny, Balaguer no reparó en gastos a la hora de financiar faraónicas obras públicas de dudosa oportunidad, como la erección del llamado Faro a Colón en la parte oriental de Santo Domingo; un viejo sueño de Trujillo, el imponente monumento fue inaugurado en octubre de 1992 como parte de los fastos del V Centenario de la arribada del descubridor a la isla y sus instalaciones incluían una batería de proyectores capaces de dibujar una grandiosa cruz de luz en el cielo nocturno, un Museo colombino y el Mausoleo con las atribuidas cenizas del almirante, traídas expresamente para su nueva inhumación desde la Catedral de Santo Domingo. La satisfacción del devoto presidente fue máxima, ya que la misa que bendijo la apertura del Faro fue oficiada por el papa Juan Pablo II.








Dicho sea de paso, dos días antes de la presentación al mundo del Faro a Colón, el 4 de octubre, falleció una de las hermanas menores de Balaguer, Emma, viuda de Vallejo, a la que el presidente había integrado en la función pública como asesora particular y responsable de las campañas de justicia social del partido, una obra caritativa de fuerte regusto populista que recibió el nombre de Cruzada del Amor.








Después de estrangular la inflación por el procedimiento simple de cesar la emisión de moneda, de renegociar con éxito el servicio de la deuda con los organismos multilaterales de crédito y de arrancar un tímido proceso de privatizaciones, en 1992 Balaguer y su equipo volvieron a meter al país por la senda del crecimiento (la tasa alcanzó aquel año el 7,5%, aunque el ritmo decayó luego, en buena parte debido al desastroso servicio que brindaba la Corporación Dominicana de Electricidad, propiedad del Estado) y recuperaron parte de la confianza popular en las capacidades del Gobierno.






Como todo el mundo esperaba, Balaguer, con 87 años, necesitando asistencia para caminar y prácticamente ciego, solicitó a su partido la octava nominación presidencial consecutiva para las elecciones del 16 de mayo de 1994, que le fue obviamente concedida por una de las formaciones más personalistas y verticales de América. En una escandalosa regresión a los métodos de un pasado que se creía superado, los balagueristas pusieron todo tipo de obstáculos al veterano Peña Gómez, gran favorito en los sondeos y tercero en la liza electoral de 1990. Entre 100.000 y 200.000 potenciales votantes suyos fueron retirados de los padrones electorales, según confirmaron los observadores de Estados Unidos y la OEA, y él mismo fue objeto de una violenta campaña racista basada en el origen haitiano de sus padres y en el color negro de su piel.




Tras más de dos meses de recuentos y de tensiones, la Junta Central Electoral (JCE) declaró ganador a Balaguer con el 42,5% de los votos frente al 41,4% adjudicado a Peña y el 13% a Bosch. En el Congreso, el PRSC fue superado por el PRD tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado, ganando nueve actas en la primera y perdiendo dos en el segundo. La agitación en las calles de los perredeístas que se sentían estafados y la negativa reacción internacional ante lo sucedido -resultó decisiva la amonestación de Estados Unidos- sumieron al país en un estado de crisis que no amainó hasta que el 10 de agosto, seis días antes de la toma de posesión, el PRSC, el PRD y el PLD adoptaron un Pacto por la Democracia para asegurar la gobernabilidad del país.





La componenda supuso una rectificación parcial de Balaguer.
El documento estableció varias reformas a la normativa electoral, entre ellas la prohibición de la reelección del presidente por dos períodos consecutivos, la introducción de la segunda vuelta electoral en el que caso de que ningún candidato obtuviese el 50% más uno de los votos, la actualización del censo electoral, la independencia de la JCE respecto del Ejecutivo y la facilitación de la observación electoral por monitores nacionales e internacionales. Asimismo, como medida de transición, se acordó celebrar elecciones anticipadas el 16 de noviembre de 1995 (la fecha fue luego postergada medio año con el acuerdo del PRSC y el PLD), a las cuales Balaguer no se presentaría por primera vez en tres décadas. Bosch, no menos acosado por los achaques de la edad (padecía una aguda arterioesclerosis y un principio del mal de Alzheimer), también aceptó poner fin al larguísimo caudillaje sobre su partido.





El país había atravesado definitivamente el Rubicón de la limpieza electoral, pero Balaguer volvió a sorprender con una última maniobra de maquiavelismo político: enterró su antagonismo con Bosch, muy alejado ya de sus antiguos coqueteos marxistas y escorado a la derecha, y se puso de acuerdo con él para cerrar el paso en las elecciones de 1996 a Peña, nuevamente víctima de los prejuicios raciales de las castas políticas blancas y de la inquina particular de quien le había, con toda seguridad, hurtado la Presidencia dos años atrás.





En la primera vuelta del 16 de mayo, el líder perredeísta superó ampliamente al postulante del PLD, el joven abogado mulato Leonel Antonio Fernández Reyna, y al del PRSC, el vicepresidente de la República Jacinto Peynado Garrigosa -que, ignorado por Balaguer, jugó un papel de mero figurante en toda esta intriga-, pero no alcanzó la mayoría requerida, luego hubo de acudirse a una segunda vuelta el 30 de junio. En el ínterin se activó el pacto Balaguer-Bosch, denominado Frente Patriótico Nacional (FPN), que aseguró el triunfo final del peledeísta.




El acuerdo que creaba el FPN en torno a la candidatura de Fernández fue firmado por Balaguer y Bosch el 2 de junio en presencia de 15.000 entusiasmados seguidores de uno y otro partido en el Palacio de los Deportes de Santo Domingo. Balaguer pronunció un discurso en el que sostuvo que era la primera vez en la historia nacional que se firmaba un pacto "inspirado exclusivamente en finalidades de orden patriótico y no en el reparto del presupuesto de la nación". "Lo que queremos es impedir que el país caiga en manos que no sean verdaderamente dominicanas", afirmó, como dando a entender que el negro Peña no podía ser considerado un ciudadano plenamente autóctono.






Las de 1996 fueron probablemente las elecciones más ordenadas y limpias en la historia del país, que es lo que certificaron los observadores locales y extranjeros. Balaguer transmitió el poder por última vez el 16 de agosto. Dejaba en herencia un país sumido en el trajín de las obras públicas, sobre todo en las infraestructuras de transportes, y con un sector turístico en expansión. La pujanza de la construcción y el turismo coadyuvaban a obtener un crecimiento global en torno al 7% anual.
Pero el panorama estaba lejos de ser idílico, debido a la servidumbre de la deuda externa, el alto desempleo y los números rojos del erario público, con un bajo nivel de ingresos fiscales y la preocupación añadida de la virtual bancarrota en que se encontraban la Corporación Dominicana de Electricidad (CDE) y el Consejo Estatal del Azúcar (CEA). Y, por supuesto, subsistía una realidad abrumadora de pobreza y corrupción. En una de sus últimas manifestaciones públicas antes de salir de la Presidencia, Balaguer vindicó su obra con estas palabras: "Yo he dejado el país listo como un avión de nuevo modelo para el despegue hacia el verdadero desarrollo". Ese "verdadero desarrollo" competía a sus sucesores, empezando por Fernández Reyna.




Todo el mundo sabe que Balaguer fue un travieso sexual, dicho en el sentido desenfadado y humano del término, y que su condición de soltero empedernido lo tiró de brazos en brazos entre mujeres bonitas y feas, que tuvo varios hijos y veintenas de novias y amantes en todos los tiempos y circunstancias.










En su juventud más que bellaco fue travieso… Le gustaban negras y blancas, morenas y rubias, altas y bajitas, gordas y flacas, con moño bueno y moño malo… “Como aparecieran en aquellas noches oscuras y lluviosas…” Sus amigos de juventud lo recuerdan ansioso buscando “maripositas noctámbulas” de ocasión y rehuyendo siempre las relaciones serias y formales, pero sin abandonar esos “desahogos” que a veces se tornaban compulsivos y siempre fugaces.




Ya entrado en edad se hizo más selectivo y las relaciones amorosas circunstanciales y nada formales eran más duraderas, y los momentos de intimidad más prolongados
Quienes le conocieron en esas lides –Font Bernard entre ellos–, lo describen como un gran seductor, y dicen que le gustaba reciprocarse largas caricias con sus amantes antes de entrar en las “voluptuosidades de la carne”… Todavía noventón, disfrutaba las coqueterías juveniles del sexo, cortejaba a las mujeres que le atraían por el olor o por la descripción de terceros y si se lo permitían, “solía ser muy manituoso…”.
Balaguer, en palabras de su amigo Font, “era un verdadero chulo… en sus mejores tiempos”.
… Y gritó: ¡Batata!




Los amigos de su primera juventud de Santiago disfrutaron siempre, entre carcajadas inagotables, la historia de “la mudita del barrio”, una doncella de facciones graciosas que vivía en la casa de la esquina y ayudaba a su papá en el colmadito familiar.
Como también era sorda no podía escuchar las frases seductoras del más inteligente muchacho del barrio, pero como quiera Balaguer le declamaba y cuando podía le acariciaba cariñosamente el pelo, hasta que ella quedó prendada del muchacho buenmozón..

Malicioso desde jovencito, un mediodía que el papá se fue al mercado y la mudita cerró el negocio como de costumbre en la hora del almuerzo, Balaguer se escondió detrás de un saco de azúcar de 320 libras, comunes en esa época, y cuando quedó solo con la joven la sedujo hasta el final… ¡Batata!... Gritó la mudita con el primer puyón… Luego Balaguer contó la historia con tanta gracia que sus amigos lo motejaron “El Mago”: ¡porque pone a hablar a las mudas! Nadie lo ha podido documentar, pero siempre se comentó en sus círculos íntimos que esa fue –al igual que para la mudita–, la primera experiencia sexual de Balaguer.
…Y ya un ancianito!!




No se sabe a ciencia cierta qué hizo, pero dos o tres meses antes de sufrir la crisis respiratoria que motivó su hospitalización y muerte unos días después, Balaguer pidió que lo dejaran solo con “su última noviecita del momento”, un mediodía en el área privada de la casa.








Las instrucciones que tenía el personal de apoyo de la residencia del expresidente era no dejarlo solo con nadie así fuera que él lo solicitara.
Pero esa vez su orden tuvo que ser acatada.
Al rato la persona que le acompañaba salió y cuando Pérez Bello entró a ver, Balaguer estaba dormido… Era un mediodía lluvioso.



Es probable que ese día fuera su última vez… ¡Por lo menos, su último intento! (César Medida-Listín Diario).